Es posible que los temas de la sexualidad humana y la iglesia, el matrimonio entre personas de un mismo sexo, la ordenación de homosexuales y los beneficios para parejas del mismo sexo, sean de los temas más debatidos a finales de este mes cuando la Asamblea General 220 de la Iglesia Presbiteriana (EEUUA) se reúna en Pittsburgh. 

Otros temas de importancia podrían ser el Medio Oriente, la inmigración y cómo estructurar el gobierno y la financiación de la denominación con 2 millones en su membresía para afrontar de mejor manera los desafíos del ministerio en el siglo 21.

Decisiones sobre cerca de 800 asuntos individuales serán hechas entre el 30 de junio al 7 de julio por 688 comisionados/as votantes—un número igual de ancianos/as docentes (clero ordenado) y de ancianos/as gobernantes (laicado ordenado) que han sido elegidos/as por sus presbiterios. Este grupo será acompañado por 221 delgados/as de asesoría y miles de visitantes para la reunión bienal nacional de la IP (EEUUA).

Todos los asuntos que serán discutidos en la asamblea de esta año pueden ser encontrados en la Internet a través de  http://pc-biz.org. Además, noticias y fotografías de la Asamblea estarán disponibles en la página web de la Asamblea: www.pcusa.org/GA220, así como la transmisión en vivo de las sesiones plenarias.

Una breve mirada a los asuntos más importantes que vienen a la Asamblea:

1. Matrimonio entre personas de un mismo sexo: Oberturas de cuatro presbiterios piden un cambio constitucional en la definición de matrimonio de la IP (EEUUA) (W-4.9000) de «un hombre y una mujer» a «dos personas». Tales enmiendas tendrían que ser ratificadas por la mayoría de los presbiterios. Dos oberturas piden a la Asamblea que confirme la definición actual de matrimonio y una de estas pide un voto de  súper mayoría (dos terceras partes) de los presbiterios para cualquier enmienda entre en vigor.

Cinco presbiterios ha propuesto una «interpretación autorizada» de la constitución que permitiría a los/as pastores/as oficiar en bodas en estados en donde el matrimonio de parejas del mismo sexo es legal. Una interpretación autorizada—que solamente puede ser expedida por la Asamblea General o por su Comisión judicial permanente—no requiere la ratificación de los presbiterios.

Una interpretación autorizada propuesta por el Presbiterio de Mississippi argumenta en contra de estas medidas, declarando que la definición constitucional del matrimonio es «obligatoria para los/as ancianos/as docentes y para los/as ancianos/as gobernantes comisionados/as con la autorización para celebrar matrimonios cristianos». El Presbiterio de los Redwoods ha propuesto una interpretación autorizada que argumenta que el lenguaje de W-4.9000 es descriptivo-no prohibitivo.

2. Estándares de ordenación: El año pasado, la mayoría de los presbiterios ratificaron una enmienda constitucional propuesta por la Asamblea General 2010 para remover el requerimiento de que oficiales ordenados/as de la iglesia practicaran «fidelidad dentro del pacto del matrimonio entre un hombre y una mujer o castidad en la soltería». Esa disposición fue añadida al Libro de orden siguiendo la acción de la Asamblea en 1996 y la subsiguiente ratificación de los presbiterios.

La nueva disposición (G-2.0104b) dice: « Los parámetros de ordenación reflejan el deseo de la iglesia de someterse gozosamente al Señorío de Jesucristo en todos los aspectos de la vida» y une las decisiones acerca de la ordenación a presbiterios (para ancianos/as docentes o ministros/as) y consistorios (para ancianos/as gobernantes y el diaconado) a las preguntas constitucionales  que se hacen a toda la oficialidad de la iglesia cuando son ordenados/as y/o instalados/as (W.4.4003).

Siete presbiterios han sometido oberturas pidiendo la restauración del estándar de 1996. El Presbiterio de Alabama del Sur ha propuesto lenguaje constitucional adicional que diga que «los concilios pueden publicar en sus manuales operativos cualquier expectativa teológica, ética, y conductual que reflejen interpretaciones bíblicas y confesionales imperantes en ese cuerpo gobernante». Dos presbiterios—Albany y Genesee Valley—buscan una interpretación autorizada que prohíba el tipo de prejuicio que percibe en la propuesta del Sur de Alabama.

3. Paz en el Medio Oriente: El Comité de Responsabilidad misional a través de inversiones (MRTI por sus siglas en inglés), completado un proceso que fue iniciado por la Asamblea del 2004, está recomendando a la IP (EEUUA) que se deshaga de sus acciones en tres compañías—Caterpillar, Hewlett-Packard y Motorola Solutions—que dice que están «beneficiándose de actividades no pacíficas en Israel y Palestina». Oberturas de los presbiterios de San Francisco y Palisades apoyan todo o parte de la recomendación de MRTI. Una obertura del Presbiterio de National Capital se opone a la desinversión y otra del Presbiterio de Philadelphia pide «un plan de inversiones activas en proyectos que apoyen la colaboración entre las comunidades cristianas, judías y musulmanas y que ayuden en el desarrollo de una infraestructura viable para un futuro estado palestino».

En una recomendación relacionada, el MRTI pide a la Asamblea que renueve el llamado de pasadas asambleas a «todas las corporaciones que estén llevando a cabo negocios en la región a limitar su actividad de negocios solamente a actividades pacíficas, y eviten el permitir que sus productos o servicios apoyen o faciliten actos de violencia cometidos por personas israelíes o palestinas en contra de la ciudadanía inocente, la construcción o mantenimiento de colonias o carreteras solamente para la comunidad israelita en el este de Jerusalén o en la Cisjordania o Riviera Occidental, la ocupación del territorio palestino por parte del ejercito israelí, y la construcción de la barrera de separación al extenderse más allá de la «raya verde» establecida en 1967 entrando a los terrenos palestinos». Tres oberturas apoyan este pedido.

Una obertura del Presbiterio de Muskingum Valley pide a la Asamblea que «reconozca que las leyes, políticas y prácticas de Israel constituyen un apartheid o segregación racial en contra del pueblo palestino». Una obertura del Presbiterio de San Francisco busca que «se condene la producción y venta de productos israelíes que vengan de los terrenos palestinos ocupados» y pide un boicoteo de dos productores de estos productos.

4. Comisión de concilios medios: La Comisión de la Asamblea General sobre concilios medios—que se ha estado reuniendo intensamente desde su creación en la Asamblea General 2010—está pidiendo que se haga una reorganización general de las estructuras gobernantes de la IP (EEUUA). Dos de sus propuestas son particularmente controversiales: la eliminación de los sínodos como estructuras eclesiásticas de la iglesia y la creación de presbiterio no geográficos «para propósitos misionales particulares».

La propuesta de la Comisión reemplazaría, para el año 2016, los 16 sínodos actuales con cinco comisiones administrativas regionales «para facilitar a las iglesias y a los presbiterios el que cumplan sus objetivos misionales cuando sea necesario una realineación y también para apoyar a los presbiterios y a las regiones en promover la expresión íntegra de la rica diversidad de la membresía, participación y el proceso decisional»; y por un número no especificado de comisiones judiciales regionales «para servir como cortes de apelación de decisiones de comisiones judiciales permanentes de los presbiterios y como cortes de jurisdicción original en casos correctivos en contra de presbiterios o  con referencia de las CJPP.

Los presbiterios no geográficos podrían ser formados por «diez o más congregaciones y diez o más ancianos/as docentes… con el asentimiento de los presbiterios existentes». La disposición, que terminaría al final del 2021, exime todos los asuntos que tengan que ver con propiedades de ser considerados por los presbiterios no geográficos. Las congregaciones pueden ser dada de baja «a otro presbiterio dentro del sínodo u otro sínodo que esté geográficamente contiguo» bajo la condición de que la congregación «continuará afiliándose con el presbiterio de origen con el fin de tener bendición mutua, y tendrá voz en las reuniones del presbiterio, excepto en asuntos relacionados con» asuntos de propiedad y la disolución, división o dada de baja de las congregaciones.

La comisión también está recomendando que se nombren dos grupos de trabajo para «examinar la naturaleza y la función del Concilio de misión de la Asamblea General y de la Oficina de la Asamblea General… con respecto a su relación con y apoyo a los concilios medios…» y un Grupo nacional de trabajo de Ministerios Étnico Raciales para «examinar, evaluar, y explorar el llamado a, responsabilidad en, y la visión para los ministerios étnico raciales dentro de la IP (EEUUA), informando sus hallazgos para implementación a la Asamblea General 221 (2014)».   

5. Ofrendas especiales: Un Grupo de trabajo sobre las ofrendas especiales (SOATF por sus siglas en inglés) se ha estado reuniendo por cuatro años para trabajar con la disminución de ingresos para y la participación de las congregaciones de la IP (EEUUA) en las cuatro ofrendas especiales: Una gran hora para compartir, la Ofrenda de Pentecostés, La Ofrenda por la Paz, y la Ofrenda de gozo de Navidad. Los ingresos para estas ofrendas han disminuido más de 25 por ciento en los últimos once años y 17 por ciento en los últimos cuatro años—a mas o menos $13 millones en el 2011.

El SOATF está proponiendo varios cambios dramáticos a las ofrendas con la meta de aumentar los ingresos a $20 millones para el año 2020. El primero concentraría las ofrendas en causas específicas en vez de en programas específicos del Concilio de misión de la Asamblea General. Por ejemplo, Una gran hora para compartir sería promovida como una ofrenda que sirve para ayuda en desastres, desarrollo de comunidades y ministerios en contra del hambre en vez de una ofrenda para el Programa Presbiteriano de ayuda en desastres (PDA por sus siglas en inglés), Auto desarrollo de los pueblos (SDOP), y el Programa Presbiteriano en contra del hambre (PHP).

Los «esfuerzos» por hacer la paz serían incluidos en Una gran hora para compartir y la Ofrenda por la paz—que está dedicada al Programa Presbiteriano por la Paz—sería reemplazada por una Ofrenda de Comunión mundial que beneficiaría el trabajo misionero de la IP (EEUUA) en el extranjero. La mitad la Ofrenda de gozo de Navidad que ha servido para apoyar a las escuelas y universidades étnico raciales ahora sería utilizada para «el desarrollo del liderazgo étnico racial». La Ofrenda de Pentecostés, la más nueva de las cuatro que comenzó en 1998, continuaría apoyando los ministerios con jóvenes, adultos jóvenes y la niñez en riesgo.

Oberturas de los presbiterios de Pittsburgh y Albany piden que se retenga la Ofrenda por la paz. Una obertura del Presbiterio de Western North Carolina, aunque no menciona la Ofrenda por la paz, busca «una manera separada para financiar el Programa por la paz». Las oberturas de los presbiterios de Pittsburgh y Western North Carolina también piden continuar las distribuciones actuales de Una gran hora para compartir para PDA, SDOP y PHP. Una obertura del presbiterio de Inland Northwest pide una ofrenda especial por tres años para apoyar el ministerio nativo-americano.

6. Beneficios para parejas del mismo sexo: En respuesta al pedido de la Asamblea del 2010, la Junta de Pensiones de la IP (EEUUA) ha anunciado que extenderá los mismos beneficios conyugales y de dependientes que tienen los matrimonios miembros del plan a parejas del mismo sexo.

La Asamblea también le pidió a la Junta de pensiones que designara un mecanismo de libertad de consciencia para aquellas personas que se oponen en virtud de razones morales a la extensión de beneficios conyugales y de dependientes a parejas de hecho cualificadas de miembros del Plan de Beneficios, efectivo el 1 de enero de 2013. En una carta a las organizaciones que emplean a estas personas, la junta escribió: «una vez que la junta tenga la experiencia con la inscripción y las reclamaciones de esta nueva población inscrita, podremos tomar los pasos para diseñar un mecanismo efectivo. Como primer paso, la Junta está dando a las iglesias y a las organizaciones que emplean la oportunidad de formalmente declarar su objeción a la extensión de estos beneficios».

Una vez que la Junta sepa cuantos empleadores pedirán el estatus de objetores a la cobertura en este asunto, determinará «los próximos pasos para diseñar un mecanismo efectivo de libertad de consciencia».

El Presbiterio de Stockton ha sometido una obertura buscando enmendar la disposición del Libro de orden que ordena la participación de los/as pastores/as de iglesias en el Plan de beneficios de la Junta para que «cada anciano/a docente instalado/a o ministro/a que se oponga, basado en argumentos teológicos, como cuestión de conciencia, a disposiciones del Plan de beneficios de la IP (EEUU) tenga la libertad de pedir al consistorio que reasigne la cantidad equivalente al costo de participación en ese plan de beneficios para proveer beneficios similares a través de un proveedor externo» separado de la IP (EEUUA).

7. Inmigración: El presbiterio de Grand Canyon está pidiendo a la Asamblea que anule la acción de la Asamblea 2010 que pide «que se abstengan de celebrar reuniones nacionales en los estados donde los viajes de la comunidad presbiteriana inmigrante o étnico racial pueda exponerles a acoso o discriminación racial». Esa acción fue provocada por rigurosa legislación anti inmigrante adoptada por Arizona y considerada en otros estados.

En afirmación de que la reforma migratoria demandado por la Asamblea del 2004 no ha sucedido todavía, Grand Canyon y el Presbiterio de Mid-Kentucky han sometido oberturas pidiendo a toda la comunidad presbiteriana que «afirmen el llamado de la Escritura a proveer hospitalidad a las personas extranjeras, y así dar la bienvenida al pueblo inmigrante a nuestra nación y a nuestra iglesia…»; «a construir puentes que motiven una relación más profunda y que den valor al pueblo inmigrante en nuestros vecindarios e iglesias»; y a «educar y a defender con líderes religiosos, de negocios, de la comunidad y policiales el que haya una reforma legislativa en los niveles nacionales, estatales, y locales…».

Los presbiterios de Santa Fe, Hudson River y Chicago y el Sínodo del Southwest han sometido oberturas similares. Y el Comité de abogacía de Asuntos Étnico Raciales, ha sometido una resolución llamando a la reafirmación de la declaración de política denominacional «Un llamado a estar con la comunidad presbiteriana inmigrante en su momento de necesidad»; y el desarrollo de recursos de adoración y de estudio accesibles sobre este tema; y abogar por la aprobación del DREAM act, que proveería beneficios migratorios a aquellas personas que llegaron sin documentos a los Estados Unidos antes de tener 16 años de edad y que hayan estado viviendo en los Estados Unidos continuamente por lo menos por cinco años antes de que el proyecto de ley se convierta en ley.

8. Declaraciones confesionales: Dos declaraciones doctrinales serán consideradas por la Asamblea—el Catecismo de Heidelberg del 1563 y la Confesión de Belhar, que fue desarrollada a mediado de los años 80 por iglesias sur africanas como su respuesta teológica al racismo del apartheid.

En trabajo cooperativo con la Iglesia Cristiana Reformada de Norte América (CRCNA por sus siglas en inglés) y la Iglesia Reformada de América (RCA por sus siglas en inglés, el comité especial de la IP (EEUUA) está recomendando una «nueva traducción común del Catecismo de Heidelberg que esté de acuerdo con las versiones originales del siglo 16 del catecismo». La nueva traducción del catecismo de 129 preguntas—originalmente publicado en alemán—también restaura las citas bíblicas en el original. Ya ha sido adoptado por la CRCNA y la RCA. La versión actual de Heidelberg que se encuentra en el Libro de confesiones de la IP (EEUUA), ha sido ampliamente repudiada por la erudición como un texto adulterado que fue alterado por teólogos en los años 50.

El comité especial declara, «Nuestra esperanza ha sido el devolver el catecismo a la iglesia en su totalidad como fue presentado por primera vez, con las citas bíblicas que permiten que quien lee examine el texto en conversación con los textos de la Biblia que informaron a las personas que lo escribieron».

La Asamblea del 2010 recomendó la inclusión de la Confesión de Belhar—cuyos/as proponentes dicen que tiene valor porque busca trabajar con temas de justicia racial y reconciliación que todavía son relevantes en la actualidad—pero no logro recibir las mayoría de dos terceras partes de los presbiterios para añadirla al Libro de confesiones de la IP (EEUUA). El Presbiterio de National Capital ha sometido una obertura introduciendo nuevamente a Belhar para incluirlo en el libro de declaraciones doctrinales.

Para ser añadido al Libro de confesiones, una declaración doctrinal debe tener la aprobación de dos terceras partes de dos asambleas consecutivas y de una mayoría de dos terceras partes de los presbiterio entre los votos de las asambleas.

9. «La naturaleza de la iglesia en el siglo 21»: Con los cambios tan rápidos que está experimentando la iglesia y el mundo en el cual ministra, la Asamblea de 2010 nombré un comité especial que evaluara la naturaleza contemporánea de la iglesia. El comité está presentando diez recomendaciones (todas con partes múltiples) que piden que: los concilios medios «identifiquen activamente y ayuden a las congregaciones a discernir posibilidades futuras… y a que se involucren en evangelismo integral»; la Asamblea «nombre un grupo de trabajo que estudie y que haga recomendaciones afirmando el ministerio bivocacional como una forma fundamentalmente viable de ministerio en la iglesia del siglo 21»; los seminario de la IP (EEUUA) «desarrollen cursos para preparar mejor al estudiantado para las realidades culturales emergentes» y que «recluten más estudiantes étnico raciales e inmigrantes»; los presbiterios piensen nuevamente como categorizan y apoyan las nuevas iglesias y ministerios.

También: que los presbiterios «desarrollen estrategias para identificar, involucrar, y dar la bienvenida a la membresía a las misiones inmigrantes reformadas y presbiterianas que están dentro de sus fronteras, incluyendo el invertir recursos financieros para apoyar estos ministerio»; al Concilio de misión de la AG y a la Oficina de la AG que publiquen todos los recursos denominacionales en español, coreano y otros idiomas como sea necesario; al Concilio de misión de la AG que «articule un entendimiento reformado de la justa compensación basado en nuestra teología de la providencia divina y la gracia en la cual vivimos y servimos» y que «estudie cuan efectivamente trabajamos con la situación perniciosa que ha sido creada por la crisis de deudas crecientes de muchos/as seminaristas y personas graduadas recientemente del seminario combinada con la compensación ofrecida a pastores/as nuevos/as que no es adecuada para enfrentar la carga de la deuda de muchos/as de ellos/as; que los presbiterios conciban planes para llevar los salarios pastorales que estén por debajo del mínimo establecido hasta esos mínimos y a «establecer un nivel de compensación máxima correlacionado con su nivel mínimo de compensación».

Y: que todas las agencias de la iglesia «articulen un renovado llamado al sacerdocio de toda las personas creyentes, alejándose de los modelos de la iglesia que dependen de una dependencia enferma del ministerio profesional e ignora el llamado a la comunidad creyente a la misión y al ministerio en la vida diaria», un sub comité «para desarrollar recursos prácticos para comunicación adicional con y para el uso de los concilios medios, congregaciones, y personas acerca de formar planes fieles para nuestro futuro en común»; que los presbiterios «ofrezcan entrenamiento para aprender como el privilegio blando y otras actitudes y prácticas discriminatorias limitan el potencial para construir el cuerpo de Cristo; y a la IP (EUUA) a que «enfoque sus ministerios y recursos en la sociedad en general y que movilice a sus agencias/entidades, concilios, congregaciones, y membresía/discípulos/as a alcanzar integralmente con al Evangelio de Jesucristo para participar en la justa, pacífica y sociopolítica transformación de Dios.

10. Crisis económica: Al continuar los Estados Unidos su lenta recuperación de su peor recesión económica desde la gran depresión, el Comité asesor de Política de testimonio social está trayendo a la Asamblea un documento titulado «La renovación de la comunión de Dios en  la obra de reconstrucción económica». El documento incluye un «llamado al arrepentimiento y a la renovación», principios teológicos para esa renovación y una serie de sugerencias prácticas para «la involucración individual, congregacional y pública con los asuntos económicos que están enfrentando al país».

El documento afirma que «en la severa recesión económica actual y en la vacilante recuperación, vemos las consecuencias del largo desarrollo de una crisis moral en nuestra cultura. Un sistema distorsionado de valores se ha establecido, provocando la difusión de un consumerismo irresponsable, una profunda inseguridad, y desigualdades extremas de un lado a otro de América». «Estos no son los valores del cristianismo o de la Iglesia Presbiteriana (EEUUA). Sin embargo, se han infiltrado en la práctica del cristianismo en América junto con la vida social. Estos valores trastornan la fiel observancia; debilitan nuestra comunión con la familia, el vecindario, los/as trabajadores/as, y un mundo en necesidad. En muchas ocasiones, nos comportamos como hijos e hijas de Mamon (Dios de la codicia), en vez de cómo hijos e hijas de Dios».

El documento también dice: «Guiados/as por la tradición cristiana, buscamos una sociedad sostenible de mayordomía formada por el bienestar común, que contrasta con una sociedad consumerista y miope gobernada por suposiciones económicas que son frecuentemente aceptadas como verdades inalterables… Debemos buscar nada más y nada menos que el poner a Dios—no a la economía, a la riqueza, o a la competencia—en el centro de nuestras vidas».

La declaración de la IP (EEUUA) propone la oposición «al mercado fundamentalista que ha disminuido los valores cristianos en nuestra economía y en nuestra cultura política—valores como el sacrificio común y la prosperidad compartida, el cuidado y el brindar ánimo a las personas más vulnerables, y la responsabilidad antes las futuras generaciones. Estos valores son el núcleo de nuestra vida común como pueblo cristiano.