El Consejo Sudafricano de Iglesias (SACC) se ha unido con otras organizaciones de la sociedad civil en todo el país para pedir la dimisión del presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma. La Iglesia Presbiteriana (EE.UU.) reconoce el testimonio valiente y profético de líderes de la iglesia sudafricana y alienta al pueblo presbiteriano a orar fervorosamente por la paz, la responsabilidad pública y el buen gobierno en Sudáfrica y en todo el mundo. La administración del presidente Zuma ha sido rodeado por el escándalo, incluso antes de que asumiera su cargo en el 2009. Una serie de informes del Defensor Público de Sudáfrica han criticado asuntos tales como el uso de los fondos públicos por parte del presidente para mejorar su casa y bienes personales, y su íntima (y posiblemente corrupta) asociación con ciertos magnates de negocios. El SACC ha declarado más abiertamente la exposición de la corrupción y la remoción de los funcionarios corruptos. En diciembre del 2015, el Consejo lanzó una campaña llamada «The South Africa We Pray4» para orar y actuar para la recuperación y la reconciliación, el fin de la pobreza y la desigualdad, y la restauración del buen gobierno y la vida familiar saludable. Como parte de este esfuerzo, las iglesias establecieron un grupo de personas eminentes, conocido como el  «Unburdening Panel», e invitó a la gente a compartir sus experiencias de corrupción y la coerción en la vida pública y privada.